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jueves, 6 de febrero de 2020


Recomendación de Nora Lia Sormani publicada en la página Acción del Centro de Cooperación en febrero 2020


Las vacaciones invitan al tiempo al aire libre y al contacto con la naturaleza. En esos momentos de tanta vitalidad, el cuento cumple la función de pausa creativa para leer y observar imágenes con la mente despejada. Son momentos de puro goce. Ahí es donde el relato se queda para siempre en el alma de los niños. Oti. El ayudante del sol se inscribe en el género maravilloso y tiene como protagonista a un espejo chiquito que se siente parte de la tradición de los espejos de los cuentos de hadas. Pero él va a parar a la casa de Felipe, que lo necesita para sus experimentos de ciencias naturales. Oti, así se llama el personaje principal, no aguanta sentirse tan inútil, porque en casa de Felipe quedó arrumbado durante unos días en un rincón. Hasta que lo usan nada más y nada menos que para ser el espejo de la estrella central de nuestro sistema planetario. «El sol se está mirando en mí», piensa. Y es así como Oti crea el fuego. Una metáfora de la necesidad de ser útiles, de encontrar nuestro lugar, de proyectarnos hacia los demás. Las elocuentes y dinámicas ilustraciones de Carlos Villarroel les dan un encanto único a las palabras de Gloria Candioti. Para lectores a partir de 5 años. (MB Editora)
Nora Lía Sormani

https://www.accion.coop/oti-el-ayudante-del-sol?fbclid=IwAR27gwZdSdPr_Hf88fkI1ZxBpw035c8tKF9BGlcPsz4fmdzwZWmZnEbTnH4

sábado, 18 de enero de 2020

Dijo Cecilia Pisos de No me tomés a la chacota

Dijo Cecilia Pisos 
Es una tierna historia de amistad entre dos primos: narra el clásico verano de vacaciones de ambos en el pueblo donde vive uno de ellos, Marcos, visitado por el "citadino", Damián. El verano, un tiempo en el que parece que no pasa nada más que el tiempo, sobre todo en un pueblo tranquilo del interior, será, merced a las historias de una tendera y vecina, Ña Chacota, un tiempo de "barbas en remojo", de resignificación de las experiencias amargas pasadas para Damián, el chico de la ciudad. Es que esas historias, que se van desgranando a partir de situaciones, objetos, palabras y frases del habla cotidiana, van hasta la raíz de las mismas, su etimología, y sin que Damián se dé cuenta, también llegan hasta lo profundo de su preocupación, impregnan su subjetividad y lo "arman" para volver y hacer frente a la situación de acoso que sufría y que parecía irreversible.


Esta bella idea, la de encontrar razones, argumentos, herramientas en las historias, que nos permitan modificar nuestras vidas, además de ser preciosa (en todo sentido) está expresada a nivel narrativo con gran originalidad por la autora. Las historias intercaladas, variadas, interesantes, "vienen siempre a cuento" en el momento justo y logran anudarse con precisión de relojería en el desenlace, en que una tras otra, como fichas de rompecabezas, encuentran el lugar exacto para "intervenir" positivamente el otro nivel narrativo del libro, nada menos que la vida de Damián y, de seguro, dejar pensando al lector.


Cecilia Pisos




viernes, 17 de enero de 2020

El espesor de las palabras: No me tomès a la chacota por Luciano Molina profesor.

El espesor de las palabras: No me tomès a la chacota de Gloria Candioti  por Luciano Molina profesor. 
 ¿Qué alcance tienen las palabras? ¿Cuál es el poder reparador o destructor en ellas? Pero sobre todo, ¿cuál es su peso histórico? Estas preguntas, perduran efervescentes a través de la novela “No me tomes a la chacota” de Gloria Candioti. Y es que su protagonista, Damián, queda encantado ante la historia de aquellas palabras o frases, narradas por Ña Chacota, en el almacén de ramos generales. Dicen que la literatura cambia y que el autor que logre transformar con las palabras, habrá logrado el objetivo máximo de todo narrador. No sólo las palabras reveladas por Ña Chacota se mimetizan con la vida de Damián hasta convertirse en la solución a sus problemas, el lector no queda indiferente ante cada enseñanza. Y como Gloria nos obliga a transportarnos, por el hechizo del origen de las palabras, a algún momento de nuestra vida, ya sea dichoso o trágico, puede estar feliz de haber alcanzado dicho objetivo. Existe en "No me tomès a la chacota" una familiaridad conocida por todos, hay un aroma a pueblo y un dejo nostálgico que nos remonta a nuestra infancia. Existe también, problemáticas sociales actuales, como el bullying, que merecen ser tratadas desde la juventud, y es por eso que es un libro ideal para analizar en la Escuela Secundaria. Las durezas de la vida que soporta sobre sus hombros el personaje protagonista en esa etapa iniciática se va descubriendo bajo una luz única hecha a la medida de una profunda sensibilidad. La memoria es su tema central, sin embargo también podría serlo la libertad, porque ineludiblemente, atraviesa a los personajes centrales de la novela. O bien, quizás, podría ser su tema: la redención. Porque, ¿quién no estuvo del lado de ña Chacota, de Jazmín o del Chancho alguna vez? Hacia la segunda parte de la historia, descubrimos que nada es casual, que capitalizado el conocimiento nos sirve. Hay en la novela una voz de narrador experimentado, de aquel que escribe con el oído, de una manera casi coloquial, que es, en realidad, un ejercicio extremadamente complejo que Gloria resuelve muy bien. Pero sobre todo, hay humanidad. Cada palabra tiene su historia, su peso, su espesor, lo sabía Sherezade y logró salvar su vida, lo supo Damián y logró salvar la de Jazmín. Y la novela, como ya dije, lejos de sernos indiferentes, también tiene el poder de salvarnos de nosotros mismos. Seguro que, este relámpago narrativo, a los potenciales lectores, aquellos que exploren segundas lecturas, los traslade a esa infancia dichosa, los haga cuestionarse sus errores, y también que se identifiquen con la historia de vida de su personaje. Seguro que, el que haga una lectura superficial, sabrá disfrutar de un relato que engancha, sobre todo, por lo bien contado que está.
  





jueves, 16 de enero de 2020

El faro de Dédalo. Comentario




El faro de Dédalo. Por Luciano Molina
El autor es docente de Literatura en la provincia de Buenos Aires



Una manera única de retratar el sentido de la vida, el pulso de las relaciones personales, los vínculos entre los seres humanos, el statu quo de pueblo pequeño, los prejuicios, el amor y el humor son temas que estoy seguro que pueblan tu universo literario. Eso logré entrever, querida Gloria, al leer tu novela "El faro de Dédalo", junto a mis alumnos. Imaginate cuántos tópicos pudimos analizar en ella, cuántos intersticios del lenguaje: ciencia ficción, distopía, mitos, laberintos, Ícaro Es una novela bellamente narrada, con un registro en apariencia sencillo, pero muy difícil de lograr. “El faro…”, es una novela de aprendizaje que golpea con cada una de las palabras dócilmente seleccionadas, porque su protagonista debe atravesar situaciones difíciles y que, a tientas, perplejo ante las circunstancias, siente que no hay otra forma de descubrir el mundo que afrontarlo. El precio es alto: la impotencia que genera la desigualdad, el dolor del abandono familiar o la pérdida de las ilusiones. Cada uno de esos precios implica pruebas de sufrimiento. Es inútil querer escapar de la búsqueda y verdad que nos despierta la historia y eso es excelente porque quiere decir que el mensaje no pasa desapercibido. Nos hizo reflexionar con mis alumnos acerca de las experiencias duras, propias o cercanas, sobre esos obstáculos que aparecen en el camino de la vida y nos hace abrir los ojos. Y en ese acto revelador estamos construyendo identidad.  Yo te agradezco por el placer de haber leído esas páginas. Liliana Heker una vez dijo: “Lo que uno escribe tiene que ser mejor que el silencio" Y vos, Gloria, sos hacedora de silencios. Todos los chicos estaban compenetrados con la lectura. Pero más allá de eso que todo docente disfruta cuando existe una obra que “conecta”, también hay silencios en tu novela, aquellos donde podemos encontrarnos a nosotros mismos y por qué no, también salvarnos.  

martes, 14 de enero de 2020

Reseña de Hola Princess




RESEÑA DE HOLA PRINCESS
¡Bueeeen miércoles a todos!
Hoy les traigo la reseña de "Hola Princess" de Gloria Candioti, un libro que tiene una trama llamativa y está contado de una manera dinámica. Antes que nada, quiero agradecer a @zonalimite_ed por el ejemplar
Para empezar, la historia nos muestra a Paula, una adolescente que tiene una vida normal. Sin embargo, ella es modelo y comienza a tener problemas con su familia, amigos, etc. Aquí ella tendrá que tomar decisiones que la cambiarán por completo y llegará un momento en donde no se reconocerá.
Primeramente, tienen que saber que el libro me llamaba mucho la atención y que, al empezarlo, no pude despegarme de él. Está muy bien contado y no se explaya mucho con la información. Además, se lee en nada y la historia engancha. En cuanto a los personajes, sin embargo, no pude simpatizar mucho. Paula, nuestra protagonista, tuvo actitudes que no me gustaron y la cuestión no mejoró. Aun así, las historia nos enseña muchas cosas y se puede terminar con un sentimiento: esperanza. La autora escribe con un vocabulario familiar y, gracias a esto, se puede avanzar más rápido en la trama.
En fin, una historia cruda, adictiva y esperanzadora que recomiendo mucho. Un gran libro juvenil que muestra los problemas actuales de la sociedad. Muy bueno!

Reseña de @leeresconocimiento 


 Reposteado por @zonalimite en Instagram 

miércoles, 8 de enero de 2020


Presentación de No me tomés a la chacota 
Profesora Cristina Garcia, en la ciudad de Pigué, Pcia de Buenos Aires. Octubre de 2018


Al leer No me tomes a la chacota de Gloria Candioti quedé absolutamente prendada, tuve que caminarla varias veces, hundirme en sus dichos, hasta descubrir porque. Descubrí que Ña dejaba de ser un personaje de ficción para ir tomando identidad. Ella me remitió a una de mis lecturas favoritas Santiago Kovadloff.
En El enigma del Sufrimiento, plantea que el dolor es un Intruso que aparece sorpresivamente en la vida, golpeando a la persona. Es una presencia extraña, irrumpe; perturba la paz de nuestra subjetividad, provocando anomalía, crisis, y disonancias. El pasaje del dolor al sufrimiento, para el autor habilita nueva identidad, es un tránsito a la vez dramático y discontinuo; crítico pero absolutamente creativo. Este enigma deja de serlo cuando es aceptado como cincel de la propia personalidad.
Kovadloff citando a Vang Ghog nos invita a aceptar que el sufrimiento es lo único que tenemos que aprehender en la vida y que, como tal, no es un saber constituido que uno pueda proporcionar a otro. Es prueba, quebranto, es ofrenda que solo se reconoce cuando se ha vivido y se transforma en aprendizaje, cuando se ha  incorporado a la propia vida.
Doña Chacota lo sabe porque lo ha vivido, el lector atento lo percibe, porque su temperamento tiene la sobriedad silenciosa de quien fue transformada por ese camino propio. Ella sobrellevó la irrupción del Intruso (dolor). Lo dejó habitarla y en la paciencia que da el tiempo, a fuerza de la palabra lo expulsó, transformándolo en vida. Así fecundó; cuando logró resolver  la tensión entre el Intruso y su yo.
En Ña el paso se hace visible, las historias le permitieron desplazar la tensión dramática de la propia crisis anidada en su alma. Ella  aceptando el ineludible devenir, se transformó y habilitó una segunda identidad, un nuevo nacimiento. Se volvió  una mujer más dócil, más atenta y absolutamente plegada a la relación con los demás. Accedió a una  instancia superior del conocimiento de sí y de los otros. Admitiendo su propio fracaso, se hizo más compañera del dolor de todo aquel  que se acerca al almacén. Ella es una experta habilitadora del quizá, del replanteo, de lo nuevo, de la donación de sí, en cada palabra. Sin proponérselo explícitamente va generando vida, “otra cosa” que empieza a ser potencia en el otro.
Esto convierte a Ña en una mujer entrañable, esas personas simples que viven en los pueblos y que son portadoras de una belleza particular, porque poseen una sabiduría propia. Sufrió un desengaño amoroso, que la marcó, pero del que se aleja contando historias. Las palabras son un muro que la separa del dolor, a la vez que un filtro que transforma todo lo que toca,  puentes que la empujan hacia adelante, a la relación con todos. Una música que acompaña y acaricia el alma y que uno va percibiendo en la medida que se acerca a la tienda.
Es una gran narradora de historias, que ha fraguado y con las que contribuye a forjar la identidad de sus clientes. Es una exquisita dimensión de la literatura oral lo que ella nos ofrece. Las palabras y los gestos  de los clientes operan como disparador en su mente, y así se despliegan ríos de historias, que envuelven y transforman  también a Damián, un  adolescente, urbano y un poco triste que ha llegado al pueblo a pasar el verano en casa de sus tíos y su primo Marcos.
Damián también  esconde un conflicto. El gran Intruso se ha colado en su alma, lo tiene inquieto, le punza el corazón, interfiriendo en su vida. No ha tenido un buen año, ni escolar, ni personal por eso los padres lo envían al pueblo, donde habita Ña, a pasar las vacaciones a casa de sus tíos. Hasta aquí un  relato simple, entrañable y conmovedor que a mi inmediatamente me disparó analogías.
Gloria Candioti nos hace disfrutar inventando un universo que nos recuerda que las palabras vienen de lejos, circulan, trabajan en la mente de las personas para quedarse, porque ellas  encierran vida. Se asientan, comunican y promueven el encuentro.
Las palabras dan vueltas por las calles, crecen, pasean por las casas y luego se acomodan. Para instalarse al fin, en quién las propaga. Bailan, dice en un momento, si se las cuenta con sentimiento.
 Es clara la primera  inflexión: las palabras dichas con sentimiento producen un cambio  en quién sabe escuchar con atención, como le sucedió a Damián. El chico queda impactado por esta mujer, se fascina escuchándola. Ella desvela casi sin quererlo una nueva identidad del joven, que cuando regrese a la capital  después de las vacaciones se sorprenderá distinto, cambiado.
Damián como Ña  hizo el pasaje que describe Kovadlof, ya no es el que fue, ni tampoco su dolor transitado, sino algo que está en el medio, una nueva persona, más consiente de sí, que al aceptar su desafío habilitó energías recónditas y desconocidas de su equipo básico de humanidad.
Las historias también cuentan de uno, dice la Tía Mabel, o le hablan a uno. En el cruce precioso de esta trama, los personajes están buscando su identidad, esa que llevamos dentro, desde el primer momento de la vida, pero que debemos descifrar en el contacto con la propia historia. A Ña las palabras la abren a donarse en cada momento, hasta olvidarse de su propio dolor. Segunda inflexión, Se le volvió costumbre contarlas, y ella  se va transformando con cada una.
Hay que tener cuidado con lo que se dice, observa. En este andar de cuento, ella asumió su destino y ayudó a tantos a asumirlo, amando la realidad en cada detalle, con sus gestos y con cada palabra. Lo más lindo que Ña tiene es el Amor con que cuenta y el Tiempo que le dedica.
A Damián estas historias lo sacuden de su aparente distracción, lo mueven, porque antes lo conmovieron. Como él cada uno de nosotros al atrevernos a realizar con simpleza este viaje, asumimos una de las objeciones más hostiles de la vida actual: el sufrimiento. El sufrimiento es parto, fecundidad, prueba, que le  permite hacer la travesía de salir del  propio narcicismo al encuentro de la vida que viene. Será otro. Más dueño de sí, seguro y libre.
Las palabras lo sanaron. ¿Dónde obtuvo estos conjuros? De la relación con Ña, de las historias, de la propia vida recreada con un nuevo significado. Aún y a través de la dificultad. Ir más allá lo conduce al jubileo tercera inflexión, un tiempo de gracia en el que se disuelve el yugo de la aparente opresión.
Que recurso la literatura como herramienta en la búsqueda de la identidad. Es una clave facilitadora, porque favorece la empatía y promueve a la comunicación.
El desafío de Ña es la aventura de cada uno de nosotros: crear vínculo y forjar identidad. Es fascinante asumir esta aventura en la vida.
Profesora Cristina García